viernes, 2 de enero de 2009

¡¡¡¡UN "CABALLERO GAUCHO" DE LARGA VIDA,....!!!!

...SIN FECHA DE VENCIMIENTO PARA CANTAR!!!!!!.

Pudimos gozarnos esta mañana del primero de Enero/2009, en el "Gran Especial", difundido entre las 11 AM y las 12 M, por La Radio Caracol, desde la capital del Risaralda; la Bella, La Morena, La Querendona y La Trasnochadora Pereira; el exquisito conversatorio de Gustavo "El Tato" Sanín, con Luis Ángel Ramírez Saldarriaga, conocido en el mundo de la música popular universal como "El Caballero Gaucho".

Este insigne hijo de Pereira, nacido el 10 de Junio de 1917; o sea, que está bordeando ya por los 92 años de vida, descendiente de una pareja de músicos intrínsecos, naturales y empíricos que saben nacer cada siglo; don Pedro Antonio Ramírez, de profesión ebanista y doña Cármen Emilia Saldarriaga, de profesión hogar; él, maestro del tiple, y ella, portentosa con la guitarra; el uno, con una voz semejante y parecida a la del tenor Juan Arvizu, y ella, con el timbre de la soprano Margarita Cueto; fueron los que impulsaron al pequeño a seguir el canto, y a tocar el tiple y la guitarra.

Don Pedro Antonio y doña Cármen Emilia, solían disfrutar de sus reuniones y contertulios familiares, tocando los instrumentos que le apasionaban; y de cuando en vez llamaban al pequeño Luís Ángel, para que les cantara, porque ellos decían que tenía "una voz maravillosa". El chico, llorando, tenía que dejar su juego de trompos y de bolas (canicas), para complacer a su padre, so pena, de que este le ajustara unos cuántos correazos.

Los asistentes quedaban felices con la intervención del chico; pero él aparecía muy triste porque sus amiguitos se le ganaban las bolas y los trompos.

Una vez, ya más crecidito, Luis Ángel, se presentó con su tiple, para cantar, en la reconocida "Caseta Mejoral", que estaba en Pereira, y la cuál recorría todos los pueblos de Colombia, llevando entretenimiento. Cantó un tango de Agustín Magaldi; el público lo aclamó, pero el locutor que presentaba el evento le dijo "que mejor por qué no se iba a recoger café a una finca que le mostró, estaba ahí cerca". El público asistente respaldó al muchacho "de la bonita voz", e hizo retirar a la caseta, porque estos no habían acogido al cantante.

Fue don Mario Arango, un activo agente de la disquera RCA Víctor, en Pereira, y un hombre emprendedor, a quién le apasionaba La Radio; y el cuál había hecho un canje, y se había quedado con la emisora, "La Voz de Pereira"; quien oyó cantar a Luis Ángel, y lo hizo repetir 3 veces el tango de Magaldi, y además se lo grabó; y esto lo motivó tanto, que lo contrató para cantar a diario por la emisora.

El chico le ayudaba a su padre en la ebanistería, y a las 4 de la tarde llegaba listo a la emisora para cantar.

Como fuera tanto la acogida que le dió la audiencia; elaboraron un cartel de presentación del artista, y ahí lo bautizaron como "El Caballero Gaucho". Ese bautizo se lo dió el excelso compositor, Luis Carlos González, autor entre otros pasillos, el de "La Ruana".

A Luis Ángel no le gustó en principio este apelativo; porque decía que él era Colombiano y no Argentino; pero como entonaba excelentemente el ritmo gaucho, lo convencieron para que aceptara el bautizo "Del Caballero Gaucho", con el cuál empezó a abrirse paso como cantante de la música popular, a nivel nacional, y así es conocido hoy día, después de 63 años de vida artística, tanto en Colombia como en el Mundo Entero.

Contó "El Caballero Gaucho", que grabó su primer disco en una prensa en el solar del patio de la casa del Maestro Luis Carlos González; y ahí pudo oírse por vez primera su voz, en una grabación que hizo en un pequeño aparato que tenía dos poleas. Se dió cuenta entonces que sí tenía buena voz.

Luis Ángel, empezó a componer sus propias canciones, tanto de la experimentación personal, pero también de las vivencias de amor, pasión y dolor que ha recogido a lo largo y ancho de su carrera, del público a quien sabe prodigar, "Su Amor Eterno", porque es a este a quien se debe, que sea reconocido en el orbe mundial; habiendo viajado repetidamente por España, Francia, Alemania, Estados Unidos, América y todos los rincones de Colombia.

Dos de las canciones más famosas por las cuáles se reconoce en el mundo artístico nacional y mundial a Nuestro "Caballero Gaucho", son "Viejo Farol" y "El Viejo Juguete". Éste último lo compuso después de presenciar el hecho luctuoso cuando un chico rico arrojó su juguete viejo desde su apartamento a la calle; en la carrera Abejorral con San Marcos de Medellín, y un niñito pobre corrió a recogerlo con la fatal circunstancia que un vehículo lo atropelló y le quitó la vida.

En la actualidad ha grabado 2235 canciones; rebazando así los récords reconocidos que se le atribuyen a Carlitos Gardel, como a Charlo; cantautores Francés-Argentinos, de quienes dicen grabaron algo más de 900 interpretaciones.

Ha confesado "El Caballero Gaucho", que ahora prepara sus últimas grabaciones. Será un álbum con 20 canciones, que prensará con la disquera "Colmúsica", y en las cuáles se hara acompañar del dueto, "Los Rioplatenses". Dice que una vez esté concluído este su postrer trabajo, no volverá a grabar más.

Al oírlo expresarse de manera amena, dinámica, fluída, simpática, folflórica, apasionada y con una absoluta y total lucidez; se considera que "aún tiene cuerda para mucho rato"; pues a él le ha ocurido un fenómeno especialísimo, "después de sumarle tanta vida a sus años". Se ha subido en el pentagrama, una nota más. Todo lo contrario de lo que le sucede a la mayoría de los cantantes; pues en estos, con el curso de los años, la voz desgastada, tiende a bajárseles.

"El Caballero Gaucho", confiesa que ha heredado tanto la medida como la entonación, y hoy día las mantiene intactas, arriba y vigentes. Nunca estudió canto. Nació con sus tonos plenos y con sus matices auténticos, nítidos, puros, limpios; y que este regalo y bendición, "se los agradece a la Divina Providencia".

Su dieta la define de manera sencilla: Sancochito, fríjoles, arepa, aguacate y mazamorra; que sabe devorar con bastante antelación a sus presentaciones; dentro de las cuales no come absolutamente nada.

Su actual esposa se llama Esperanza Rojas, a quien define como "la alcahueta de sus vanidades"; pues entre ambos, mantinen vigente también su bigote tradicional (su bozito, como lo llama él) el cuál pulen y cuidan como a su cabellera, la cuál hacen relucir y rejuvenecer con la especial gomina. Narró que un día se lo cortó, y el público no creía que era él. Debió salir hasta la entrada del auditorio y cantarles, para que verificaran que sí era. Desde ese mismo instante, nunca jamás se lo volvió a cortar.

Engendró 13 hijos, de los cuáles sola una; Ruth Helena, ha heredado sus inclinaciones, aunque ella está dedicada a cantar rancheras.

El repertorio del "Caballero Gaucho", se compone de Tangos, Pasillos, Valcesitos y Milongas; que canta a petición de su público, y que entre ellos tiene como especial preferencia; que nunca le piden interpretaciones de otros autores, sino solamente las suyas.

Manifestó que ama la libertad, como la de las aves y como la del mismo viento. A su esposa le confiesa que "ella a su vez es libre, porque nunca le impone nada". Ella cuando está celosa, "es como una mielicita". Cuando está cariñosita, le dice "A vós que te quiero tanto, negro".

Su vestimenta la mantiene muy variada. Le gustan todos los colores y los combina, según la ocasión. Además prefiere las chaquetas brillantes, que colecciona.

Tiene otra pasión en el fútbol y en su Deportivo Pereira, el onceno de la ciudad; a quién ha seguido desde que este actuaba en el fortín del libaré, el antiguo estadio "Mora Mora". De allí recuerda, que una vez jugó el portentoso Millonarios Bogotano, en la época del Dorado. LLegó con todas sus estrellas internacionales: Cozzi, Pini, Pedernera, Diestéfano. Esa tarde el Deportivo, le ganó con un con de Alejandrino Genes.

Él, además fue jugador aficionado, por el año 1933. Un centro fowar goleador; que a pesar de ser pequeñito, era escurridizo y veloz y se metía por cualquier espacio para poder anotar sus goles.

Confesó también, entre su humildad y su sencilléz que en su casa, en una vitrina especial que conserva, colecciona la más de 200 placas recordatorias que le han regalado en distintos festejos y homenajes.

Este excelso canta-autor, coofundador del dueto "Los Pamperos"; cree que su temática, "Las Hijas del Sol", alcanzará igual aceptación y simpatía; como otras de sus afamadas creaciones, "Amor Indio" y "Lejos del Tambo".

Entre algunos de los artistas nuestros actuales del género, como Darío Gómez, Luis Alberto Posada, Giovanni Ayala y el Charrito Negro; todos lo consideran a Luis Ángel Ramírez Saldariaga, "El Caballero Gaucho", como a su Padre Artístico y su Inspirador Profesional.

Este orfebre del sentimiento popular nacional e internacional; sin fecha de vencimiento para cantar, seguirá ascendiendo a los escenarios para hacernos estremecer y vibrar de pasión, de alegría, de música, de vida.

¡¡¡¡ENHORABUENA, CAMPEÓN DE LA VIDA. QUE VIVA LA MÚSICA. QUE VIVA LA VIDA!!!!!!

Phanor Humberto Ramírez Peña

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